DOMA CLÁSICA

La doma clásica paso a paso.

DOMA VAQUERA.

Doma vaquera paso a paso.

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martes, 17 de febrero de 2015

Traje de faenas camperas.

Vestimenta Vaquera de faenas de campo.


Este traje guarda muchas similitudes con el de caireles, con varias diferencias, por lo que nos centraremos sobre todo en esas diferencias, recordando los mandamientos de Sobriedad y Practicidad en el vestir vaquero.

El traje con zahones se suele llevar en eventos más campestres, como pueden ser las faenas bravas o en los concursos de acoso y derribo u otra competición o evento que se realice a campo abierto. Por tanto, también es adecuado para las romerías, e incluso no desentonaría en concursos de menor nivel. No es adecuado para una final de un campeonato o concursos de cierta importancia, pues en éstos debemos salir con las mejores galas, y el traje de zahones no está confeccionado para ello.

Los pantalones que debemos llevar cuando vestimos de esta forma son los de media vuelta. En su parte inferior, al contrario que le pantalón de caireles, no lleva una abertura, sino que llevará un doblez en su extremo inferior dejando al descubierto su forro blanco, el cual quedará más o menos a la altura del gemelo, sin dejar éste descubierto una vez montados. No valen los pantalones tan largos que arrastren o que queden a la altura del tobillo. Deben ser pantalones más cortos, y además que queden bien ajustados, sin apretar, al cuerpo del jinete, con el objetivo de evitar pliegues antiestéticos o incómodos. Este pantalón no combina con polainas nunca, sino que va con botas altas de campo. No sirven las que están de moda ahora, que son de polo o doma. Serán las botas camperas de siempre las que van con este traje.

Y con él llevaremos además los zahones, los cuales van amarrados en la cintura y en las piernas (nunca sueltos). Los extremos usados para amarrar los zahones a la cintura esconderán el nudo bajo la pieza que lleva el zahón a la altura del ombligo, donde usualmente se graban las iniciales de su propietario, y el sobrante de estos extremos caerá a ambos lados con la misma longitud, cada uno partiendo de la cadera correspondiente. Así mismo, los zahones no deben ser tan largos que arrastren, sino que deberán tener una longitud que llegue a cuatro dedos sobre el empeine, más o menos. Es una pena ver que una pieza tan cara y elaborada arrastre por el suelo perdiendo su belleza y acortando su vida útil.

Volviendo al pantalón, éste va sujeto también con los tirantes, y el pañuelo ira amarrado por encima de donde va amarrado el zahón, también quedando su extremo anterior oculto bajo la pieza que lleva el zahón en su parte delantera. Esta pieza tapará el nudo y los extremos sobrantes del pañuelo. Recordemos que los colores del pañuelo deben ser sobrios, quedando muy bonito para el traje de zahones el pañuelo tradicionalmente rociero, a cuadros pequeños y de color blanco y negro.

La camisa, como ya indicamos y aquí no cambia, va abrochada por completo y siempre de color blanca, sin chorreras ni encajes, ni bolsillos. Si con el traje de caireles se puede permitir llevar camisa de gemelos, no sería apropiado aquí, pues este traje es más campero y el campo no es lugar para esos lujos.

Sobre la camisa llevaremos el chalequillo y la guayabera (aquí no vale la chaquetilla nunca), que irán en el mismo color y combinando con el pantalón, que podrá ir en el mismo color u otro distinto que conjunte. El chalequillo llevará los cinco botones abrochados, mientras que la guayabera sólo el primero de ellos. No queda mal el uso del reloj de bolsillo con este traje (en el bolsillo izquierdo del chalequillo y con su enganche en el botón central del mismo), pero no es del todo adecuado por el mismo motivo de los gemelos (mucho lujo para el campo). Lo que no llevaremos nunca es un reloj de pulsera o cualquier otro complemento (anillos, pulseras, pendientes, etc.)

O bien llevamos el reloj de bolsillo (no del todo correcto aunque permitido por ser de uso práctico y no poderse llevar otro tipo de reloj) o no llevaremos ninguno. Sí llevaremos el pañuelo blanco en el bolsillo derecho de la guayabera sobresaliendo un pequeño pliegue, para limpiarnos el polvo o el sudor.

Sobre la cabeza el sombrero, sencillo, sobrio y elegante. Sobre la ceja derecha los hombres y sobre la izquierda las mujeres. Y con su barbuquejo escondido bajo la copa o, si es necesario usarlo, en la barbilla.

Este traje se complementa con las espuelas, siempre pavonadas en negro, y sus correas avellana. Con el otro traje existía la discusión del color de las correas, cosa que no ocurre aquí, pues acertada o equivocadamente (repasen las teorías sobre las correas de espuelas que explicamos en la otra entrada) se dice que con los zahones van las correas avellanas. Desde luego son de mejor calidad y más sobrias.

Como curiosidad del mundo vaquero, me gustaría comentar que en Huelva, en la salida de la Hermandad de Ntra. Sra. de El Rocío de Huelva, la mayoría de los jinetes llevan el traje de zahones, con pantalón gris de rayas, guayabera blanca y sombrero gris. Es como si quisieran llegar puros a ver a la Señora, y llevan le color de la pureza, en el traje típico campero, con los zahones bien colocados. Además, en este traje no suelen llevar chalequillo, pues se suele decir que la guayabera blanca es la única que va sin chalequillo. Por supuesto el pañuelo con esta vestimenta de los jinetes onubenses es el pañuelo rociero del que hemos hablado.

lunes, 9 de febrero de 2015

Vestimenta vaquera amazonas

Vestimenta vaquera femenina.

Especialidades de las amazonas.

La mujer vaquera tiene dos opciones a la hora de montar a caballo, y en esas dos opciones tiene dos formas de vestir ligeramente distintas, pero en ambas mantiene una serie de peculiaridades que la hacen diferenciarse de la forma de vestir de un hombre. Sin renunciar a la sobriedad y la practicidad.

En la primera de esas opciones, la amazona puede vestir exactamente igual que un hombre, es decir, con los trajes que ya hemos comentado y de la forma que ya hemos indicado. Podría ponerse, según su gusto, un traje de caireles o uno de media vuelta. Sin embargo, y esto es un gusto personal, los trajes de media vuelta con zahones parecen demasiado masculinos y no resaltan la elegancia y las formas femeninas.

Las diferencias con la forma de vestir de un hombre en esta forma de hacerlo recaería en varios detalles. En primer lugar, una mujer nunca debería llevar el pelo suelto o recogido en coleta. Debe llevar un moño o coca discreto y que le permita llevar en la cabeza el sombrero. Éste, además, se inclinará sobre la ceja izquierda, al contrario que en los hombres, que recae en la derecha.

Vestimenta vaquera

Vestimenta vaquera masculina.

Ya se acercan las ferias y romerías en nuestra tierra, además de que acaba de comenzar la temporada de concursos, con lo que daremos un repaso a la vestimenta del jinete vaquero.

En primer lugar decir que hay determinadas opiniones en lo que respecta a varios detalles de nuestro traje, dependiendo del gusto del jinete. Pero en caso de duda hay que tener en cuenta dos máximas a cumplir siempre: SOBRIEDAD y PRACTICIDAD. Todo lo que llevemos debe ser sobrio y práctico, así es como se entiende la vaquera.

Como la mayoría conocerá hay dos forma de vestir a la vaquera según queramos dar un toque más campero o un toque más elegante. Es nuestra elección qué traje usar en cada momento, pero es preciso indicar que no es lo mismo ir a una feria, en la ciudad; que a una romería, en el campo; o a un concurso de pueblo, que a una final de un campeonato. Debemos ir acorde a lo que la ocasión representa.

En esas ferias en las que sacamos nuestras mejores galas o esos concursos de gran importancia o repercusión, es más adecuado ir con el traje que exige polainas y zapatos o botines. Mientras que en concursos de menor categoría o romerías es más adecuado el traje que se complementa con los zahones.